Si eres de los que van a realizar próximamente una miniestancia en Irlanda, seguro que lo primero que te viene a la cabeza (además de los paisajes verdes de película y los tréboles de la suerte) es su rica cultura.
Dentro de ella, hay algo que brilla con luz propia: ¡el Irish dancing!
Durante una miniestancia en Irlanda, los estudiantes no solo mejoran su inglés, sino que también pueden lanzarse a probar esta danza tradicional… ¡y quién sabe! Igual descubren que tienen más ritmo del que pensaban.
¿Qué es el Irish dancing?
Vale, vamos al grano. El Irish dancing es ese tipo de baile que habrás visto donde los pies se mueven a toda velocidad y el cuerpo apenas se inmuta. Parece magia, pero no: es técnica, práctica y muchas ganas de pasarlo bien. Se puede bailar en grupo o de forma individual, y siempre va acompañado de música celta de la buena. Violines, flautas, tambores… ¡y un ambiente que contagia hasta al más tímido!
Un poco de historia antes de tu miniestancia en Irlanda (tranqui, que es interesante)
Esta danza no nació ayer, precisamente. Sus raíces se hunden en las antiguas celebraciones celtas y en la vida rural de hace siglos. Con el tiempo, fue tomando forma gracias a influencias de otras culturas, y en el siglo XVIII aparecieron los famosos dancing masters, que iban de pueblo en pueblo enseñando pasos y animando las fiestas locales.
Hoy, el Irish dancing ha evolucionado hasta convertirse en un fenómeno internacional gracias a espectáculos como Riverdance (sí, ese que te deja con la boca abierta).
Si no lo has visto, hazte un favor y échale un ojo al enlace que te he puesto.
Aviso: dan ganas de levantarse del sofá y probar unos pasos.
¿Y cómo está de extendido?
El Irish dancing no es solo cosa de Irlanda. Se practica en todo el mundo, especialmente en países con comunidades irlandesas como Estados Unidos, Canadá, Australia y Reino Unido. Cada año, miles de jóvenes participan en competiciones como el Oireachtas Rince na Cruinne (Campeonato Mundial de Danza Irlandesa), que se celebran en diferentes países y atraen a bailarines de todos los rincones del planeta. Estas competiciones son el escaparate perfecto para ver el talento y la dedicación de los bailarines.
Por si te los encuentras dando un paseo por Dublín durante tu miniestancia en Irlanda: ¿Quiénes son los cracks del Irish dancing?
Si hablamos de figuras destacadas, hay nombres que resuenan con fuerza:
- Michael Flatley: Considerado el revolucionario del Irish dancing moderno. Con sus espectáculos como Riverdance y Lord of the Dance, llevó esta danza a escenarios internacionales y rompió récords. Sus pies llegaron a ser asegurados por 57,6 millones de euros.
- Bernadette Flynn: Campeona mundial de danza irlandesa y una de las estrellas de Lord of the Dance. Su talento y pasión la han llevado a ser una inspiración para muchos jóvenes bailarines.
- The Gardiner Brothers: Michael y Matthew Gardiner son dos hermanos irlandeses-estadounidenses que han conquistado el mundo del Irish dancing. Han ganado múltiples campeonatos mundiales y son conocidos por su estilo innovador y enérgico.
Mucho más que inglés: una miniestancia que se vive con los cinco sentidos
Una miniestancia en Irlanda es mucho más que clases de inglés y excursiones (que también molan, ojo). Es una oportunidad para que los estudiantes se integren en la vida irlandesa, hagan nuevos amigos y vivan experiencias únicas.
¿Y qué mejor manera de romper el hielo que con una clase de Irish dancing?
Risas aseguradas, anécdotas para contar… y quién sabe, igual acaban enseñando los pasos en la próxima reunión familiar.
Muchas de las escuelas con las que colaboramos, incluyen talleres de esta danza como parte de las actividades culturales. Así que sí: puede que vuelvas de Irlanda sabiendo más pasos que cualquier irlandés.
¿Y qué beneficios tiene para los jóvenes?
Además de ser un planazo, el Irish dancing tiene un montón de beneficios:
- Mejora la coordinación (sí, hasta para los que se tropiezan con sus propios cordones).
- Fomenta el trabajo en equipo, especialmente en coreografías grupales.
- Aumenta la autoestima: aprender algo nuevo en otro país da una satisfacción enorme.
- Es ejercicio físico… ¡y del divertido!
- Y lo más importante: deja recuerdos de los que duran toda la vida.
Un recuerdo que va directo al top de “cosas que nunca voy a olvidar”
Esa primera clase, los nervios, las risas, el momento en que por fin te sale un paso… Aprender Irish dancing durante una miniestancia en Irlanda es mucho más que bailar. Es sumergirse en la cultura, perder el miedo a lo nuevo y volver a casa con una historia genial que contar.
Así que, si estás pensando en apuntarte a una miniestancia en Irlanda, ten por seguro que, además de volver con mejor inglés, volverás con mucho ritmo (¡y probablemente con un vídeo bailando que querrás enseñar en cada comida familiar!).
See you!





